sábado, 19 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ TENGO QUE HACER GESTIÓN EN MI CLÍNICA?

Un reciente estudio, realizado en Estados Unidos (Bayer Veterinary Care Usage Study[1]), ha puesto en relieve la disminución del número de visitas diarias en los Centros Veterinarios, y del número de visitas por paciente y año, entre otros parámetros, a pesar de que el número de mascotas en ese país ha aumentado. Podría decirse que esto es debido a la actual situación de crisis económica, ya que los propietarios de mascotas disponen de menos dinero para gastar en sus mascotas, y por tanto en veterinario. Lo más sorprendente, es que esta tendencia comenzó mucho antes de que se manifestasen los primeros síntomas de la actual crisis, allá por el año 2008.

Entonces, ¿qué es lo que ha pasado? Si nos fijamos, muy pocos propietarios de Centros Veterinarios fueron conscientes del declive de estas tendencias, que eran crecientes hasta los primeros años de la primera década de este nuevo siglo, simplemente porque no monitorizaban los datos económicos de sus actividades, y por tanto, difícilmente podían obtener los indicadores necesarios para realizar un seguimiento correcto de la marcha económica de sus clínicas. Por otro lado, en el actual contexto de crisis, es una opinión muy extendida entre los propietarios de Centros Veterinarios, que lo mejor que se puede hacer es moderar, e incluso reducir, los gastos, y si es preciso, reducir personal de sus plantillas, y por tanto capear el temporal como buenamente se pueda, para seguir “vivos” cuando la crisis sea tan sólo un mal sueño del pasado.

Tanto, en el contexto anterior a la crisis, como en el actual, la práctica de una gestión profesionalizada dentro de los Centros Veterinarios podría haber sido muy beneficiosa, ya que, si durante los años de bonanza de principio de siglo, se hubiese detectado de forma precoz esta inversión en las tendencias de uso de los Centros Veterinarios, a través de los indicadores, se podrían haber minimizado estos datos negativos, ya que se habrían adoptado las medidas oportunas para contrarrestarlos a través de acciones concretas, como por ejemplo, una mejor educación a los propietarios de mascotas en materia de cuidados de salud.

Por otro lado, en los tiempos actuales, es posible incrementar las ventas, también a través de la gestión:
·         Si se monitorizan correctamente los datos, una vez más, leídos en forma de indicadores, se pueden identificar las áreas de la actividad empresarial en las que se han experimentado los mayores descensos de ingresos.

·         Esto permitiría diseñar un plan de acción adecuado, como por ejemplo, comunicar mejor a los clientes las bondades y los beneficios que pueden obtener si contratan los servicios, que actualmente resultan deficitarios o poco demandados.

Los beneficios de implantar un sistema de gestión verdaderamente eficaz en un Centro Veterinario son múltiples, ya que:
ü  desde un principio se conocerá mejor a la propia empresa, lo que mejorará el conocimiento propio de lo que se hace bien (las fortalezas)

ü  y en qué aspectos se flojea (las debilidades)

ü  Si además se conoce bien el contexto social y económico en el que opera la clínica, se conocerán las oportunidades que se brindan para mejorarla,

ü  también se deben conocer las amenazas que pueden llegar desde fuera, es decir, lo que podría perjudicarla en el futuro. Si se conocen las amenazas antes de que provoquen daños, se pueden diseñar estrategias para contrarrestarlas.


Con todos estos datos, junto con un análisis económico y financiero de la marcha del Centro Veterinario durante los dos o tres años anteriores, se pueden sentar las bases para diseñar una buena estrategia.
A la hora de formular la estrategia es fundamental decidir:
1.     cuáles serán los valores, que definirán la conducta empresarial, y del grupo humano que la conforma, ya que se relacionará entre sí, y con sus clientes.

2.     También hay que definir nuestra misión que debe resumirse en una frase, lo más sencilla posible, y que comunique de una forma clara y concisa el tipo de trabajo que se realiza en la clínica, tanto a los clientes como a los colaboradores.

3.     Por último hay que definir la visión; esto es, dónde se quiere ver situada la empresa en un plazo de tiempo concreto, y por supuesto, comunicarlo a los colaboradores. Lógicamente, todos los que trabajan dentro de un Centro Veterinario deben ser coherentes en todo momento con los valores, la misión, y la visión que se han establecido.

4.     A partir de este punto, se debe redactar el plan de negocio, en el que establecerá, con el mayor detalle posible, los “cómo”, los “cuándo”, los “porqué”, y los “quién” para lograr los objetivos propuestos.

Es probable que los propietarios de Centros Veterinarios que deseen comenzar, de forma acertada, implantando un sistema de gestión profesionalizada en sus empresas, se vean abrumados al principio por la enorme magnitud de esta tarea, y por ello, no la concluyan satisfactoriamente. Como ayuda inicial para esta implantación, es una buena idea contratar los servicios de alguno de los consultores especializados que prestamos esta clase de servicios en nuestro país. Si el trabajo realizado por el consultor tiene continuidad en el futuro, a buen seguro que la inversión realizada en esta contratación será claramente rentable, y no solamente en términos exclusivamente económicos.

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