domingo, 15 de diciembre de 2013

ES UN BUEN MOMENTO PARA HACER LAS COSAS MEJOR. ¿QUE TAL LA GESTIÓN DE TU CLINICA?

Otro año que está a punto de finalizar. Puede que sea el momento de coger el toro por los cuernos… Son ya muchos años esperando a ver si la crisis pasa ya de una vez y los clientes comienzan a entrar por la puerta otra vez.
Una de las mejores preguntas que existen en esta vida es la de “¿Y si…?”, es muy corta, pero realmente mágica, por los efectos que suele tener. Simplemente se trata de cuestionar todo lo existente, todo lo que se ha estado haciendo hasta ahora. Así que os lanzo la siguiente pregunta… ¿Y si me pusiera a planificar la gestión de mi clínica?, ¡pero en serio!
Que no sea un simple deseo de año nuevo, se trata de adquirir un saludable hábito que se mantenga para siempre. Si estáis de acuerdo conmigo, os invito a realizar un recorrido durante los próximos post de este blog que podréis ir trabajando con vuestros propios centros veterinarios. Da lo mismo que gestiones un consultorio veterinario en el que solamente trabajes tú, o que sean un hospital veterinario con 15 o 20 personas a tu cargo, siempre podrás sacarle provecho.
Os propongo lo siguiente, y esto es, preparar los deberes para luego poder realizar una buena planificación de la gestión de tu centro veterinario. Como seguramente la inmensa mayoría de vosotros ya tendréis un programa informático “de gestión” (lo pongo en comillas porque este término “de gestión” puede llevar a confusiones, pues el simple uso del programa no es “hacer gestión”), pues con este programa que os digo, seguramente podréis extraer la información que necesitáis para obtener un punto de partida objetivo y fiable, esto es… la respuesta a la pregunta ¿Dónde estamos en este momento? Lo que os propongo es que recopiléis todos los datos que podáis sobre las ventas y los gastos sin IVA (a partir de ahora, salvo que hablemos de lo contrario, las cifras económicas son siempre sin IVA, ¿de acuerdo?). Intentad ordenarlos por familias; por ejemplo, servicios veterinarios, servicios no veterinarios, y si tenéis tienda de alimentos y accesorios, pues un tercer apartado. Si podéis hacer un esfuerzo adicional, desglosad los servicios veterinarios en diferentes apartados; por ejemplo, medicina preventiva, cirugía, consulta, pruebas laboratoriales, radiología, ecografía, endoscopia… En la medida que os sea posible, haced lo mismo con vuestros gastos de compras.
En la partida de gastos, seguramente ya conoceréis que hay unos que se denominan “fijos”. En esta partida desglosa los de personal (nóminas, seguridad social, incentivos, sustituciones…), los financieros (lo que pagáis a los bancos), los del local (alquiler, hipoteca, y si el local es vuestro y no tenéis que pagar nada por este, os recomiendo que le atribuyáis un alquiler aunque en realidad no lo paguéis), también los de luz, teléfono, gas, agua, etc…, y los varios (material de papelería, gastos informáticos, residuos, impuestos, mantenimiento, etc…)

En el próximo post veremos cómo organizar esta información, y sentar las bases para la planificación de la gestión de tu centro veterinario. Una buena gestión es una gran inversión… como dijo recientemente un buen amigo y compañero en el pasado congreso del Grupo de Gestión de AVEPA (el IVEE), “una hora de gestión es mucho más rentable que una hora de neurocirugía”

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